• Encontrá tu sucursal

“Comí de más… la dieta ya fue”

Vivir negándose a comer cosas ricas es tan imposible como cumplir con esa restricción todo el tiempo. Claves para el éxito.

Para muchas personas que tienen una mentalidad restrictiva con la alimentación, cualquier comida no pautada – un cumpleaños, una cena afuera e incluso un alfajor- se interpreta un “fracaso” o “el fin de la dieta”. Como esa rigidez no deja placer al placer de la comida, la transgresión – por pequeña que sea- les produce culpa y los hace comer más que antes,  porque luego de tanta privación y frustración piensan que no tiene sentido seguir cuidándose.

 

LA SOLUCIÓN: Al planificar más comidas durante el día no solo sentimos menos hambre, sino que también podemos dar lugar a esa golosina o esa galletita bañada en chocolate que antes considerábamos “prohibida”. Y al darle un lugar y un tiempo en nuestra rutina, comerlo ya no significara un “fracaso” sino que estaremos cumpliendo con pautas que nos fijamos para ordenar nuestra alimentación y comer mejor… placenteramente.

De esta manera, cuando el chocolate o las galletitas forman parte de nuestra dieta, los comemos con plena consciencia en vez de apurados o mientras hacemos otras tareas, aumentando nuestra capacidad de control.

Esta flexibilidad nos ayuda a incluir los gustos en forma planificada y realista. Lo contrario, esperar que nuestro camino esté libre de obstáculos, puede generar una exigencia alta que nos lleve a la culpa o al abandono total del primer escollo.

1-    1-  Tener una alimentación  desordenada nos hace comer de más  porque picoteamos entre comidas y llegamos con más hambre al final del día.

2-     2- Es importante programar  día por día las comidas, las colaciones y los gustos semanales. Al darles un momento y un lugar les damos un sentido dentro de nuestra alimentación.

3-     3- Es necesario evitar el paquete de galletitas a la docena de facturas en la mesa. Servirnos la porción que vamos a comer y disfrutar del sabor pausadamente favorece el control.

4-     4- Los errores son parte del aprendizaje que hay que afrontar y superar para reafirmar el compromiso con nuestro proceso de cambio.

Dejá tu comentario
  • CALCULÁ TU IMC