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Qué comer para aumentar la concentración

Harina de avena, arándanos, salmón, palta, té verde y chocolate negro son seis alimentos ideales para enriquecer la capacidad cerebral y estar a pleno durante todo el día.

Mantener la mente activa durante muchas horas al día no siempre es fácil; hay momentos en los que se baja la guardia y concentrarse resulta una tarea compleja.

Los niveles de estrés actuales pasan factura y el cuerpo suele acusar recibo. Hay una relación directa entre las situaciones externas a las que está sometido el cuerpo y la respuesta que da bajo estas circunstancias. Una mala gestión de estas respuestas puede tener repercusiones en el sistema inmunológico, disminuir las defensas y aumentar la vulnerabilidad a contraer enfermedades, tanto físicas como psíquicas. Una buena alimentación es la base para mantener un equilibrio óptimo en el organismo.

Durante largos períodos de estrés o cansancio, el organismo pierde la capacidad de concentración. Según un estudio realizado por la revista Forbes, la alimentación es clave para evitar esta situación. De acuerdo con el estudio, seis alimentos ayudan a mantener un buen nivel de funcionamiento cerebral. La harina de avena, los arándanos, el salmón, la palta, el té verde y el chocolate negro son los seis elegidos como alimentos imprescindibles para mantener una concentración plena durante todo el día.

Chocolate y té verde: estimulantes

El chocolate y el té verde son estimulantes, lo que supone una inyección de energía para el cuerpo. Se recomienda el consumo de una taza de té verde al día para proporcionar la cafeína necesaria para mantener la concentración en los momentos de baja actividad. Además, el consumo de este alimento proporciona sensación de saciedad, no contiene calorías, elimina la sed, previene la fatiga o evita indigestiones, entre otros.

 

El chocolate negro es otro estimulante que, además de ser también natural, satisface el deseo o la necesidad de "algo dulce". Tiene un estimulante natural, similar a la cafeína, que ayuda a mantener la atención. Los expertos aseguran que la ingesta de una pequeña cantidad diaria es suficiente para notar sus efectos en el organismo.

 

Avena, salmón y palta: concentración

La avena es un cereal muy completo, rico en proteínas, grasas y vitaminas, sobre todo la tiamina (B1), cuya presencia beneficia el funcionamiento del sistema nervioso. La harina de avena se destaca por un efecto equilibrante del sistema nervioso; de ahí que su consumo se indique en situaciones de nerviosismo, insomnio o momentos de estrés. Ayuda a mantener fresca la memoria a corto plazo durante todo el día. Tiene también un gran efecto saciante, pocas calorías, es muy digestiva y ayuda en el control del colesterol en sangre. Se puede consumir en el desayuno, en forma de cereales, o añadirla a los platos que se desee.

 

El salmón, por su contenido de ácidos grasos omega 3, es otro de los alimentos esenciales para mejorar la concentración y el funcionamiento del cerebro. Ayuda, además, a controlar los niveles de colesterol y disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

En esta misma línea, la palta es un alimento rico en grasas saludables que favorece que se mantenga y mejore el nivel de concentración. Es un alimento rico en ácidos grasos omega 3, así como en potasio, fibra y antioxidantes. Puede consumirse cruda o cocida.

Arándanos: memoria

Ricos en antioxidantes, ayudan a activar las enzimas protectoras del cerebro y mejoran la memoria. Aportan potasio, un mineral necesario para la transmisión y la generación del impulso nervioso. Su contenido calórico es bajo, mientras que son ricos en vitamina C y buena fuente de fibra, potasio, hierro y calcio.

 

Su principal característica es la abundancia en pigmentos naturales, antocianos y carotenoides, que le confieren su color característico y su sabor. Algunos estudios consideran a los arándanos preventivos de enfermedades como el Parkinson y que ayudan a fortalecer la memoria a largo plazo.

 

Se pueden consumir frescos, en jugo, mermeladas, jaleas, compotas o como relleno en pasteles o repostería. Protegen contra las infecciones urinarias, ya que contienen muy buenas acciones bactericidas e inhiben su crecimiento. También son un poderoso remedio para eliminar parásitos intestinales y, si se mezclan con leche, se consigue un gran reconstituyente para el organismo, incluso para los consumidores con una digestión más delicada. Son también una buena opción para curar eccemas cutáneos o para facilitar la cicatrización de heridas si se empapa su jugo en un paño y se aplica sobre la zona

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